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jueves, 28 de septiembre de 2023

Coro (Plasencia)

 





Sillería del coro de Plasencia.Rodrigo Alemán se retrató esculpiendo la talla de La Virgen de la Cabeza.







LUSIPEDIA

No cabe duda de que cuando se visita la catedral placentina apenas se contempla y admira sino una parte de lo mucho de monumental que la misma contiene. Y es por eso por lo que podemos asegurar, sin que en absoluto tengamos temor al yerro ni a la exageración, que el coro de la catedral de Plasencia es una de sus más notables maravillas; es un monumento dentro de otro mayor. La visita al primer templo diocesano queda siempre incompleta si no se ven y admiran las extraordinarias tallas y taraceas del coro.

A nadie debe extrañar la existencia de tal maravilla, ya que, en los tiempos en que fue hecha, era la diócesis placentina bastante rica, y ello daba pie y lugar a la contratación de los mejores artífices de la época a fin de que hicieran un trabajo digno de la magnificencia de la catedral, de la ciudad y de la diócesis.

Como a la sazón era Rodrigo Alemán el tallista de más acreditado prestigio (trabajó en Toledo, Zamora y Ciudad Rodrigo), se le llamó a Plasencia. Algunos aseguran que lo mejor que salió de sus manos fue, precisamente, el coro de nuestra catedral.

Noble fue la madera utilizada, de nogal, como correspondía a la grandeza de la obra que pensaba realizarse. El estilo, el gótico flamígero.

Son 67 las sillas del coro: 41 en la parte alta y 26 en la baja, dispuestas hoy de tal modo, que se acomodan al nuevo emplazamiento, pues no fueron construidas para la catedral nueva, por lo que no deberán extrañar ciertos ajustes que han supuesto mutilación, aunque leve, en parte de la obra total, y que son producto de la necesidad del acoplamiento a la actual ubicación.

Hay indicios que permiten asegurar que no fue Rodrigo el autor de toda la obra, sino que tuvo ayudantes placentinos, tal vez de ascendencia judía, que trabajarían las sillas del coro bajo, en las cuales se observa, si bien se mira, una mano distinta de la del entallador alemán. Y asimismo puede pensarse que Rodrigo fuera, él mismo, judío o de tal ascendencia, pues por aquella época tenía la ciudad y la diócesis a un judío converso por obispo, don Gonzalo de Santa María (1425-1427), hijo, a su vez, de judío converso también.

Cabe hacer tal suposición, aunque nada pueda asegurarse por el momento, ya que toda la vida del maestro Rodrigo Alemán, así como su muerte, son puro misterio, rodeado, para más complicación, de leyendas que, con algunas variaciones, se repitan en otras tierras y en épocas diferentes a través de los tiempos.

No se limitó Rodrigo a realizar en Plasencia las sillas del coro catedralicio, sino que, hábil como era en su arte, trabajó igualmente la piedra, haciendo de ella encaje como lo hacía de la madera. Y dejó su huella en la portada del que fue convento de las Claras, y en el llamado Puente Nuevo, en el cual figura la última fecha conocida de la existencia del maestro (1512) sobre la faz de la Tierra, fecha que es la de terminación del referido puente, cuyo templete se encuentra hoy mutilado a causa de las múltiples embestidas de los camiones que por él circulan; templete en el que siempre hubo vestigios de la devoción de los gitanos, quienes hoy echarán de menos a "su" Virgen, que se conserva, hasta mejor ocasión, en las dependencias municipales.

No hay en la ciudad más documento escrito de relación con Rodrigo que el que se refiere al encargo que del Cabildo recibió para hacer dos sillas (las de los Reyes Católicos). En la desaparición misteriosa del tallista quizá tenga mucho que ver la expulsión de los judíos de la península.

Las tallas de la sillería

La sillería del coro de la catedral de Plasencia pertenece al grupo de las que tienen figuras (hay otro grupo en el que sólo se tallaron adornos arquitectónicos). La maestría con que fue hecha y el detalle de las figuras la hacen descollar entre otras. Pero no es ésa la característica que hoy nos interesa resaltar.

Si interesantes, curiosas y admirables son las tallas y taraceas todas, no son menos sugestivas y sustanciosas algunas de las que permanecen normalmente veladas al visitante si éste realiza la visita con apresuramiento.

La majestuosidad de las tres sillas principales (la del obispo y las que, para los Reyes Católicos, se instalaron en el coro alto), asi como las llamativas taraceas, dejan camuflados los "mensajes" tallados en las "misericordias" corales, en las que, al lado de la riqueza imaginativa, puede el visitante recrearse con la inventiva de Rodrigo (si es que, acaso, las tallas son obras totales del maestro), o con la picaresca sugerida al entallador Rodrigo por quienes le encargaron tan artístico trabajo, los propios clérigos, miembros del Cabildo Catedral.

Era la ciudad por aquel entonces un pueblo de alrededor de cinco mil almas, en el que todo lo que se saliera un adarme de lo normal sería comentado con maledicencia.

Y esa, entre otras, debió ser la razón de que en la sillería quedaran tallados, en documento para la Historia, los sucesos locales de algún relieve que, al propio tiempo, importasen a clérigos y ciudadanos.

En las "misericordias", en los asientos del coro, hay escenas que, para la época, son insolentes y muestran el mayor descoco en algunos casos, asi como en otros rozan lo irreverente y hasta lo sacrilego.

Un examen algo atento puede hacer saltar a la vista, inmediatamente, si uno se sitúa previamente en la época, la desvergüenza con que una mujer se lava los pies, de cara al espectador, descubiertas sus carnes hasta las rodillas, cuando eran tiempos aquellos en los que las faldas tapaban las piernas hasta los tobillos incluso.


Sorprenderá igualmente al visitante el hecho de que los tallistas forzaran la postura de algunas figuras de hombres a fin de que, con insolencia, y haciendo alarde de exhibicionismo, pudieran mostrar bien a las claras los órganos genitales.

Es chocante también que, en la escena que muestra a Jesús Niño en discusión con los Doctores, haya una figura que parece apuntar a la Divina Majestad qué es lo que tiene que ir diciendo.

Pero en las referidas tallas hay una constante, picara igualmente, que hace pensar en el origen y la razón de muchas de ellas, la mayoría. Y es que se encuentran muchos frailes ridiculizados (con un perro haciendo presa en las posaderas de uno; haciendo prédica ante gallinas, con cabeza de zorro, otro; cortejando descaradamente a una dama el de más allá; con caras simiescas un buen número de ellos), y un considerable etcétera de actitudes poco acordes para quienes, como los monjes, es de razón que estuvieran sometidos a severas reglas, y obligados a observar ejemplar conducta, bien que hubiera, como excepción, cenobitas que no fueran tan respetuosos de su ley.

Se da el caso de que todos los frailes representados en la sillería catedralicia placentina son franciscanos (muchos, mendicantes; escasamente formados otros; picaros tal vez algunos de los que en la realidad recorrían las calles ciudadanas), claramente enfrentados con los miembros del Cabildo Catedral a causa posiblemente de los celos por el poder que a cada institución daba el dinero. 

Y aunque no faltan quienes piensan que las tallas del coro a que nos estamos refiriendo pudieran haber sido obra exclusiva de los artífices que se dice las hicieron, por ser estos judíos y querer vengarse asi de una institución, la Iglesia, que tan mal les había tratado, debe ser más cierto que los clérigos de la seo, que eran los que a fin de cuentas pagaban, desearon dejar constancia de la burla a que, de ordinario, en sus conversaciones, como posiblemente en las del pueblo llano, sometían a los franciscanos, no por ser estos más o menos ignorantes o pillos, sino porque eran amenaza de poder real a causa del aumento de los bienes y propiedades que los últimos acumulaban.

Y puede decirse que gracias a esa rivalidad ha llegado hasta nosotros un retazo de la historia ciudadana del siglo XV, hecha arte, con toda la gracia, la picardía y la frescura de la época a que se refiere.

ENLACES:

sábado, 23 de septiembre de 2023

Medallón de la Muerte

 



Medallón de la Muerte en la fachada de la Catedral de Plasencia.

EXTREMADURAMISTERIOSA.COM

El miedo a la muerte ha sido algo que ha acompañado al hombre desde el comienzo de los tiempos, es algo inherente a la propia naturaleza humana. Durante siglos tanto los poderes políticos como religiosos han usado la muerte para conseguir su propósito: amedrentar al pueblo con acelerar su llegada en caso de desobediencia.

La religión cristiana considera a la muerte como el fin de la permanencia física del ser humano en su estado carnal, el espíritu abandona el cuerpo físico que se deteriora e inmediatamente vuelve con Dios.

La Muerte ha sido representada desde el siglo XIII por la mayor parte de los escultores cristianos con forma de un esqueleto empuñando una guadaña, con la que sesga la vida, y en ocasiones también se representan acompañada de un reloj de arena y otras armas.

Es frecuente ver representada a la muerte tanto en edificios civiles, como religiosos, en ocasiones la muerte nos sorprende escondida entre los muros de algún monumental edificio, como es el caso de la Catedral Nueva de Plasencia.

La Catedral Nueva de Plasencia se empezó a construir en el año 1498 por iniciativa del obispo Gutiérrez Álvarez de Toledo y se finalizó en el año 1578, en el que las obras sufrieron una paralización. Más tarde fueron retomadas durante el siglo XVIII, quedando finalmente inacabada.

La majestuosa fachada de la Catedral Nueva de Plasencia, renacentista de estilo plateresco, comenzó a construirse en 1517 se terminó en 1558. Está dividida en cuatro cuerpos y cinco calles, que constituyen un auténtico retablo en piedra. Le faltan las estatuas, que nunca llegaron a esculpirse. Probablemente la obra fuera iniciada por Juan de Álava, prestigioso arquitecto del Renacimiento (siglo XVI), y gran maestro del plateresco español, y terminada por Gil de Hontañón.


El medallón de la Muerte, no es más que una representación artística en bajorrelieve de la defunción, se encuentra situado en la fachada plateresca de la Puerta Norte de la Catedral Nueva, junto a muchos otros personajes colocados también sobre medallones. Ubicada en la esquina inferior derecha, aparece como si fuese el último personaje que nos encontramos en un recorrido (vital) visual que haríamos de la fachada de arriba hacia abajo.

El medallón de cuerpo bajo de la fachada placentina abierta en el muro del evangelio, nos representa a la muerte con un esqueleto acompañado de una guadaña y una pala. No se trata ni más ni menos que de un relieve artístico representativo de la mentalidad y filosofía de una época, el artista recoge así la visión de la Iglesia Católica sobre la vida y la muerte, que al fin y al cabo es quien paga y manda realizar la obra.

ENLACES:

https://www.extremaduramisteriosa.com/el-medallon-de-la-muerte

sábado, 9 de septiembre de 2023

Torre del campanario

 



Órgano Grande (Catedral Nueva de Plasencia)

 


El Órgano Grande, obra de fray Domingo de Aguirre.A la derecha se puede ver la reja del coro.

Detalle.


Detalle.


DESCRIPCIÓN-PLASENCIA:

La reja del coro es de hierro forjado en estilo plateresco, y se atribuye a Juan Bautista Celma. Se terminó en 1604 y se doró en 1763. Está coronada por una imagen de la Santísima Virgen y alberga en su interior la espléndida sillería del coro que antes se encontraba en la Catedral Vieja.

Esta sillería es obra de Rodrigo Alemán y es de estilo gótico flamígero. Está hecha en madera de nogal y sobresalen en ella la silla del Obispo, que se halla en el centro, y también dos más a ambos lados de esta, dedicadas a los Reyes Católicos. Consta de 41 sitiales en el coro alto y 26 en el coro bajo, todos adornados con relieves. Los temas de los relieves y tallas son de lo más variado: religiosos, profanos, mitológicos, rayantes en lo obsceno, satíricos, escatológicos, costumbristas, fantásticos... La sillería está rematada con cresterías y cada silla lleva superpuesta una taracea. La obra se concluyó a principios del siglo xvi.

El órgano fue construido por Casai Elezgaray y es de estilo plateresco y transición al barroco.


Retablo mayor de la Catedral Nueva

 Retablo del altar mayor.




El retablo mayor, obra barroca del siglo xvii.


Calvario.Parte superior del retablo del altar mayor. 


DESCRIPCIÓN-WIKIPEDIA:

El retablo mayor, de estilo barroco, es del siglo xvii. Consta de tallas de madera policromada según la técnica del estofado, de Gregorio Fernández.

Posee pinturas de Francisco Rizi tales como los lienzos de la Anunciación y la Adoración de los Pastores, así como la Adoración de los Reyes de Luis Fernández y la Circuncisión de Mateo Gallardo. 

En el tabernáculo se venera una imagen de Nuestra Señora del Sagrario, de estilo gótico y que data del siglo xii. El original es de madera recubierta de plata y se expone en el museo catedralicio. 

Fue financiada la obra del retablo mayor en un primer momento por el obispo don Pedro González de Acevedo (Torremormojón, (Palencia), 28.X.1534 – Plasencia (Cáceres), 20.XI.1609), mientras que la policromía del retablo y los lienzos de pintura fueron costeados por el obispo don Diego de Arce y Reinoso (Zalamea de la Serena, Badajoz, 25.IV.1587 - Madrid, 20.VI.1665).​

Los retablos laterales son ya de estilo barroco, siendo el de la Virgen de la Asunción de los hermanos Alberto y Joaquín Churriguera.

Muy cercano al retablo mayor se halla el sepulcro del obispo Ponce de León, el cual descansa en un magnífico panteón del granadino Mateo Sánchez de Villaviciosa, con estatua orante de dicho obispo.


Fachadas

 


Parte superior de la fachada principal.


Detalle del cuerpo superior de la fachada principal.


Fachada principal.

Detalle de la fachada renacentista de estilo plateresco.


Fachada lateral de la Catedral Nueva de Plasencia, atribuida a Diego de Siloé.


DESCRIPCIÓN-WIKIPEDIA:

Posee dos fachadas renacentistas de estilo plateresco, la principal es obra de Juan de Álava, que la terminó en 1558. Está dividida en cuatro cuerpos y cinco calles, que constituyen un auténtico retablo en piedra. Le faltan las estatuas, que nunca llegaron a esculpirse. Probablemente la obra fuera iniciada por Juan de Álava y terminada por Gil de Hontañón, quien realizó el cuerpo superior, las cresterías y las agujas.

La otra fachada está datada entre 1538 y 1548 y es atribuida tradicionalmente a Diego de Siloé.

ENLACES:

https://www.verpueblos.com/extremadura/caceres/plasencia/foto/1605164/

viernes, 19 de mayo de 2023

Retablo de la Dormición de la Virgen

 


Retablo de la Dormición de la Virgen. Catedral Nueva. Plasencia.


PLASENCIAPARATODOS

En este retablo se encuentra escondido el que es  considerado como el misterio de la Catedral Nueva de Plasencia, el porqué, tendrá que ser averiguado por el visitante.

ENLACES:

https://plasenciaparatodos.blogspot.com/2017/10/la-dormicion-de-la-virgen-plasencia.html

Sepulcro del obispo Pedro Ponce de León

 



Estatua del obispo en su tumba, en la catedral de Plasencia, obra en alabastro de Francisco Giralte


DESCRIPCIÓN-WIKIPEDIA:

Muy cercano al retablo mayor se halla el sepulcro del obispo Ponce de León, el cual descansa en un magnífico panteón del granadino Mateo Sánchez de Villaviciosa, con estatua orante de dicho obispo.

ENLACES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Ponce_de_Le%C3%B3n_(obispo)

Catedral Nueva de Plasencia



Portada exterior.


Fachada principal.


Portada del escultor Diego de Siloé.


Exterior.


Torre del campanario.




La espectacular bóveda nervada sobre el Altar Mayor.


Altar y retablo mayor.

 

ENLACES:

https://micamara.es/plasencia/

https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_Nueva_de_Plasencia